La teoría del tirano

septiembre 23 17:12 2017 Print This Article

José Manuel Gómez

Herodes Antipas, Nerón, Calígula,  Atila, Hitler o Stalin,  son un pequeño ejemplo de los infinitos tiranos, quienes, a modo de tinta, han escrito sus historias con auténtica  sangre. Hubo otros, menos conocidos que fueron simplemente  el comodín intelectual,  la cuna de sembrar los vientos, en ocasiones a veces de forma inconsciente.

La Fiscal General del Estado, Sra. Consuelo de Madrigal, afirmó en su día que Artur Mas, era un tirano en el ejercicio del poder como Presidente de la Generalitat. Veamos si dicha afirmación es coherente, y sea el lector, quien determine su posible objetividad.

El término tirano, pese a popularizarse en la Antigua Grecia, tuvo sus orígenes en Lidia de Anatolia, donde el rey Giges, llegó al trono ilegítimamente. Se empleaba, para expresar el modo de acceder al poder ilegalmente, y no para definir cómo se ejecutaba el poder en sí. Originalmente era sinónimo para expresar “amo-señor”. Igualmente, en Grecia, no tenía connotaciones negativas, y era más sinónimo de “caudillo”, “poder” y no de abuso del mismo, hasta épocas más tardías.

Fidón de Argos, invitaba a tener  mano dura al gobernante para ser querido y lograr un buen gobierno; así un gran tirano como Cípselo, no llevaba ni escolta, pues él sólo era el vehículo del sentir popular exaltando a las masas, tendente a lograr un refrendo multitudinario ante un malestar que generalmente, canalizaba una aristocracia contra el resto de su misma clase social, logrando así el poder absoluto por golpe de estado o por ayuda exterior, con lo cual, se accedía a ese poder no por derecho, y si por la fuerza.

  En la Literatura-Filosofía, Heródoto en su Historia; Sófocles en Edipo rey; Platón, Solón y Aristóteles, ya establecían  una relación directa entre tiranía y arbitrariedad. Este último autor, decía que: “aunaba los vicios de la democracia y los de la oligarquía”. El demo, paradójicamente,  era el verdadero sustento del tirano en una lucha de clases permanente en las ciudades- Estado. El tirano, usurpaba en una segunda fase el poder también a los sacerdotes para justificar así la supuesta complacencia de los dioses con él y con el pueblo.

  En Roma, Plutarco y Josefo, ahora, ya  expresaban que la tiranía, era opuesta a la libertad, reflejando así, la pérdida del poder del Senado en favor de los emperadores. La muerte de César, sería un ejemplo. En la lucha  permanente de clases, es peculiar, como la aristocracia, usurpa ahora a los sacerdotes, no la religión – hasta fase posterior de los emperadores- y si el derecho como instrumento de dominio social.

  En la E.M., en Las Partidas de Alfonso X, se muestra como antítesis del legítimo rey, así en la p.2. Tit. I, Ley X, indica:

“Tyrano tanto quiere decir, como señor, que es apoderado de algún reyno, o tierra, por fuerza o engaño o por traición”

El tirano, proyectaría tres temores: 1) Infundir incerteza para lograr el temor del pueblo. 2) Dividir con políticas que deteriorasen la fe pública y privada, dividiendo y haciendo recelar así al pueblo para evitar la necesaria confianza social mutua. 3) Fomenta la pobreza del pueblo para hacerlo depender del tirano, quien tiende a dominar todo el tejido social, y se sostiene por la razón de los extraños, quienes le sirven con voluntad gracias a los premios que éste les dona, tendiendo a diferenciar entre ciudadanos buenos y malos.

  Maquiavelo, es un tanto equidistante. Utiliza el tirano en doble aceptación: 1) El acceso al poder, que sería propiamente el príncipe, y cuyo modelo, sería César Borgia; y 2) El ejercicio del poder, por lo que llegando legítimamente, después abusaría extraordinariamente de él.

La acepción vulgar de tirano es por lo general, quien gobierna por violencia o sin respeto a las leyes por parte de un particular, que se arroga una pretendida autoridad sin derecho a ella, por lo que sería sinónimo también de “usurpador”, si bien este término, haría más referencia a usurpar la autoridad real, y “déspota” sería el usurpador del poder soberano, quien pretendería, ser superior a las propias leyes, mientras el tirano se enfrentaría a ellas. El tirano puede dejar de ser déspota, pero el déspota, no puede dejar de ser tirano.

 En la Edad Moderna, J. Locke en sus dos tratados de Gobierno Civil indica:

  “La tiranía, es el ejercicio del poder, más allá del derecho; donde nadie tiene derecho; donde el tirano, hace uso de la fuerza que ostenta en sus manos, pero no para el bien de los que están debajo de él, sino para su propia ventaja”. Persistiría hoy, al ir según él, contra la libertad, y el gobierno representativo, los derechos humanos y la democracia contemporánea.

 ANALOGÍA  AL PRÓCES.

Se sustituye el principal responsable político, que no deja de ser un clon y marioneta de la voluntad empecinada del primero, – que es precisamente quien lo entrona; persona que en su clara deriva a Ítaca, ahora debe sortear además el cántico de  sirenas “negras”-. No obstante, al ser una actividad ilícita organizada, debemos hablar propiamente del “tirano” en plural.

Debe tenerse en cuenta, que la gravedad de los hechos ocurre en un contexto donde existe el  principio general de  democracia “representativa” Occidental, ( no pues la “directa” al estilo bolchevique, tipo asambleario y de comunas que es la que pretenden implantar los independentistas – y que sería la originaria de Rousseau en contraposición a la que predominó de Sièyes), conforme en la cual, se “delega el voto” a unos representantes de ese pueblo, cuya soberanía nacional, reside en el Congreso de los Diputados. El Parlament, sería un órgano soberano igualmente en sus propias “competencias” legalmente  atribuidas – entre las cuales no figura la soberanía en exclusiva al ser compartida – es decir, haciendo un ejemplo plástico, no sería un mero vaso estanco al ser vasos comunicantes con los demás pueblos de España-; y cuyos poderes derivan de la misma Constitución y del Estatut, a los cuales debe necesariamente someterse por el principio de legalidad en una legitimidad del período constituyente innegable e incuestionable – salvo por los profanos-, precisamente, es una de las más modernas constituciones actualmente existentes, que copió de múltiples otras (EE.UU, Alemania, Italia…), y que a su vez fue auténtico modelo de otras posteriores sudamericanas;  puesto que estas, no suelen ser alteradas salvo excepcionalmente por voluntad superior del soberano en su conjunto, en este caso, por todo el pueblo español. La Generalitat, es pues un poder delegado, donde radica su única legitimidad, no pues en la parcialidad-subjetividad de una parte del pueblo – pues este ya habría delegado previamente con su voto-, menos si esta facción radical, es una mera minoría representativa de un escaso 10% de la total población española;  que  incluso es  minoritaria en su propio territorio. Es paradójico, pues una clara minoría, “pretende dominar e ignorar los derechos también fundamentales de una mayoría”, lo cual, protege prioritariamente la Constitución, cuando lo habitual, es tutelar precisamente la típica situación inversa.

  El derecho de autodeterminación, fue diseñado en su momento histórico para permitir la descolonización imperialista del S.XIX, lo que no obsta para  aplicarlo perfectamente hoy al Sahara Occidental respecto de Marruecos;  y  que ya  se aplicó excepcionalmente por el Tribunal Internacional de la Haya en el concreto caso sangriento de Kosovo. Quitado estas excepciones, no existe en toda la Tierra, otro derecho de autodeterminación más que en Etiopía ( que aun así requeriría la aprobación por 2/ 3 partes de su Parlamento) y en una pequeña isla de los mares del Sur.

Si algún ciudadano aún está confundido por esta tendenciosa e ilegítima propaganda electoral institucional que está sufriendo, – que ya anularía por si sola los severos y objetivos parámetros de los observadores internacionales respecto a la tan necesaria neutralidad oficial-, le propongo observe como verdadera prueba del algodón, el rechazo unánime de la Comunidad Internacional al proceso  de independencia unilateral catalán propiciado además como indicábamos, por una parte mínima de su población ( exceptuando la anecdótica excepción del plácet de Israel por motivos obvios de la posición española respecto a Palestina, y algún otro pintoresco – diminuto país sin peso internacional alguno, fruto posiblemente  de la compra de voluntades con “ dinero público”, de lo que alguien responderá penalmente sin duda en su día de probarse). Quiero decir categóricamente con ello, que ni la O.N.U, – que mantiene acérrimo el principio de integridad territorial incluso de Gibraltar respecto a España-; ni el Parlamento o cualquiera otra de las varias instituciones de la U.E; ni ningún Tribunal Internacional, ni órgano consultivo – incluyendo la Comisión de Venecia-; ni Tratado, ni un solo artículo Internacional, menos dirigentes políticos serios, que hagan la más mínima referencia a derecho de autodeterminación de ningún tipo. El tema de Escocia, Quebec; los nuevos países, resultado de la desintegración política de la Unión Soviética, se parecerían a lo sumo en todo caso al tema catalán, como el rostro al trasero, en que ambos serían mera carne. Mantener lo contrario, es sencillamente de necios, profanos o estafadores, verdaderos avispados en la venta del humo y del  crecepelo, peliculeros en suma, que quieren implantar la ley del western como indica una prestigiosa Catedrática de derecho constitucional catalana; iluminados con aire de tiranos,  que por lo general suelen provocar a la corta o a la larga en graves disturbios a la necesaria paz social como bien jurídico esencial y  primordial a proteger; pues la vital integridad física, por ejemplo, no puede subordinarse a la cacareada y manipulada libertad de expresión, puesto que incluso, el propio derecho a la vida, en determinados supuestos excepcionales debe supeditarse a otros bienes análogos. A eso se llama “balancing” constitucional, algo importado de la jurisprudencia constitucional norteamericana, y que no iría mal que sus Ilustres Señorías se versaran mínimamente, en vez de centrarse en derecho medieval de inmunidades y privilegios más propios del derecho feudal, pues en su supina ignorancia, no son conscientes que por optar a un fuero especial, renuncian gratuitamente a la garantía de una auténtica primera instancia.

  En conclusión, que no hay ni habrá amparo internacional en el actual vigente “statu quo”, donde el peligro talibán, junto con el nacionalistas, están  como los mayores potenciales enemigos del S.XXI, y son el centro de máxima atención de todas las agencias de inteligencia.

Que todas las instituciones y órganos de todo tipo internacionales, son además unánimes, en cuanto a indicar que son “asuntos internos” de España, cuya soberanía nacional, obviamente, como ningún otro miembro de la U.E., no ha transferido. Que el TC., es el soberano garante de los derechos y libertades de la CE, es algo obvio, y  donde la libertad de expresión, tiene también límites y limitaciones que los irresponsables  rebeldes políticos separatistas catalanes tratan de ignorar confundiendo votación con democracia anárquica; ( Art. 6. Del Código Civil: “La ignorancia de las leyes, no excusa de su cumplimiento. Su exclusión,  no podrá contrariar el interés o el orden público ni perjudicar a terceros”- mayoría del pueblo catalán para más inri-) y donde el último garante de la unidad nacional, reside en el art. 8 CE., y observen los profanos, que entre 169 artículos que componen nuestra CE., éste, curiosamente es la unión perfecta en el Cábala, -en el contexto de la conocida influencia constitucional de la masonería-.

Puede haber ley sin democracia, pero no a la inversa. Observen que la Constitución de Weimar, nunca fue derogada, simplemente no se aplicó después del ascenso del nacional socialismo germano, mientras aquí, superando el insuperable esperpento, pretenden nada menos que finiquitarla a la brava, y todo ello de la mano de quienes parecen tener un marcado problema de “síndrome del emperador” o de “ Peter Pan” separa listos dicen otros, a quien sin duda, habrá que dejarles claro, si o si,  cual es la norma a aplicar, puesto que de seguir esta dinámica, como premio, se encontrarán irremediablemente -según expresó Bettino Craxi-, con una lógica e indeseable Guerra Civil; “la apertura de la caja de pandora” a la que también hizo referencia el Presidente Portugués. ¿ O piensan estos quijotes soñadores que la mayoría nos vamos a tragar alegremente con una mera sonrisa la butifarra involucionista?. Toda revolución requiere sangre, sudor y lágrimas, y esto lo saben hasta los niños.

El mismo caso en Francia hubiese durado a lo sumo una semana. Italia, también ha erradicado dicha tendencia de facciones del Norte.

  El triunfo de la rebelión inconstitucional pretendida, alteraría además el “statu quo” vigente, multiplicando Estados, y creando el caos, la barbarie, pues la inseguridad jurídica se adueñarían de la Tierra en dicha inaudita involución histórica, en un mundo actual además interrelacionado, global, donde los localismos de vocaciones aldeanas, invocando la ya archiconocida canción de “patria, territorio y lengua” no tienen razón alguna de ser, y donde la Historia reciente nos ha dejado un testimonio sangriento.  Por propia  lógica entre adultos, si Texas se separase de EE.UU., ¿quién ostentaría oficialmente la bomba atómica?. Sencillamente, tocan la flauta de Hamelin por las plazas llevando a la población al precipicio, y no saben ni de lo que hablan,  pues ven simplemente el juguete, y no leén las instrucciones adversas.

  El respeto a los tribunales constitucionales es universal en el mundo civilizado, así las resoluciones negativas de dicho Tribunal de Alemania respecto a las exigencias de Baviera de similar referéndum de independencia; la del mismo Tribunal de Suiza respecto a la intención de votar sobre las mezquitas, o la de California, respecto a intentar legislar sobre el matrimonio del mismo sexo, fueron lógicamente acatadas.

¿ Qué ocurre en democracia en último extremo, cuando no se acata el Estado de derecho?  Arkansas, año  1.957, pese a las sentencias reiteradas de los Tribunales, tal Estado, mantenía la segregación racial y el veto a los niños negros respecto entrar en las aulas. El Presidente Eisenhower respondió con todo el peso de  la Constitución federal para defender la legalidad, enviando al ejército.

Aún si no llegamos a este extremo,- pese a esta piña de irresponsables temerarios delincuentes organizados-, que se sirven de las propias instituciones de todos como plataforma pública;  el terrible daño ya está hecho, pues parafraseando a Churchill, en sentido inverso, podría decirse: “ Nunca tantos, tienen que agradecer nada a unos cuantos”, pues si bien están haciendo historia, es la del ridículo internacional, y como dijo Tarradellas, en la política, se puede hacer de todo, menos esto, y el espectáculo último del Parlament ha dejado al descubierto la  clara vocación de payasos de feria de quienes son indignos para algo tan sagrado como la “rex publica”, que con toda certeza, no les va a salir gratis; pues como buenos necios, confunden valor y precio; y cuando simplemente se les recuerda el “seny”, responden vejando, amenazando, incluso agrediendo, y llamando traidor al mensajero. Es obvio que “ nadie es profeta  y menos en esta tierra, que algunos confunden con Barataria; aquella que fuera antaño verdadero archivo de cortesía”.

José Manuel Gómez

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