Pugil Trump

Julio 11 19:12 2017 Print This Article

 

José Manuel Gómez

La imagen del líder mundial, dándole una soberana paliza ficticia a la todopoderosa cadena televisiva CNN., causa  rabioso efecto viral sacudiendo  las redes internacionales; y debo confesar que el magnate y Presidente de Norteamérica, por gracia de su “gracia”, -que no superaría  ni el mismo Pato Donald-, también me fascina enormemente y por muchos motivos:

Es una rara “avis”, especie poco común en el mundo político, que muy posiblemente, no tenga un homólogo similar en la misma Historia, exceptuando posiblemente el perfil y excentricidades de algunos dictadores tercermundistas. La escena del ring, me recuerda aquel triste episodio entre Luis XII de Francia y Enrique VIII, cuando, a punto de firmar una alianza, que perjudicaría gravemente los intereses castellanos de Carlos V, se enzarzaron entre los entremeses del banquete, en una aparente amistosa pelea de lucha libre, que terminó en rencor eterno, pues el francés, tenía altas expectativas por su mayor altura al margen de que era todo un genio y figura, y el inglés,- aún no obeso-, no se quedaba a la zaga y supo devolvérselas dobladas, pues “donde las dan, las toman”. El uno, casi arruina Francia, y en su impotencia en su liza contra España por Italia, llegó al mayor crimen contra la Cristiandad al aliarse secretamente con el turco, que hizo que Solimán el Magnífico, llegase en 1.529 a las mismas puertas de Viena. El otro, se convirtió en el apestado de Roma, llevando a su país casi al abismo, y todo ello,  por vanos amores, que terminaron por cierto costándole la propia vida.

Así es como terminará esta rivalidad entre Trump y los medios de comunicación; a Trump, le costará un “impeachment” por la cámara alta, bien por su relación con Rusia, o por prevaricación respecto alguno de sus múltiples negocios familiares; mientras que los medios de comunicación, quedarán también muy tocados y cuestionados en cuanto a subjetividad, creación irreal de información, y tomar partido interesadamente a favor de grupos de presión.

   El claro mensaje de ese ficticio ring, es evidente: Estoy aquí, os voy a dar mucha guerra, puedo prescindir de vosotros como lastre usando las redes sociales,  y “os sacaré la máscara”. Él se siente Napoleón con las nuevas tecnologías y va a plantar batalla a lo que considera el “ancien regime” y va como buen D. Quijote a plantar cara a las que considera oligarquías clásicas.

No olvidemos que Trump, fue Presidente incluso tras la fuerte oposición de buena parte de los republicanos, -aspecto tampoco nunca visto y de lo que se jactó-, diciendo que podía prescindir por fin de ellos. Eso, representa otro hito. Igualmente, es notorio que la mayoría de medios, intentaron destacar su  lado oscuro, decantándose claramente a favor de los demócratas. Trump, empleó también la mentira para compensar ese ataque feroz a su persona, ignorando su vertiente de triunfador empresario y su aspecto humano que sin duda lo tiene;  razones, por la que en su día,- y están compañeros de R.C.C., para acreditarlo- predije su victoria, -que no era tan adivinatoria siendo consciente del cabreo social generalizado internacionalmente-.  En definitiva, no es un problema momentáneo entre ambos púgiles;  para Trump, es un ”primordial objetivo”-más incluso que la misma presidencia-,  terminar con lo que él considera es un “monopolio” de información distorsionada a su persona e intereses, algo que excepcionalmente no controla, y que no tendrá inconveniente en arriesgar si cabe la presidencia en ese claro pulso que está servido y que promete emociones fuertes.

Dice excepcionalmente lo que piensa, y ello gusta al público, a diferencia del lenguaje ambiguo que caracteriza al político clásico, y todo ello, en una época, que Uds. Convendrán, no les es fácil encontrar ni recordar una persona carismática, y menos un auténtico líder internacional; virtud de la cual, naturalmente, él tampoco puede presumir.  Y lo que dice, sea bueno o malo, lo cumple, rara virtud en un político, y lo hace en un tiempo record, pues en menos de 100 días,- que suele ser el plazo prudencial que se da a un líder político para empezar la cuenta atrás en ir sacándole “la roja” por parte de los grupos de presión-, ha realizado buena parte de sus promesas, o al menos, ha puesto los cimientos para llevarlas a cabo, y que justifica en último extremo con los obstáculos que dice le pone la oposición (contrareforma sanitaria, muro con México, expulsión de extranjeros ilegales).

Es franco– equivocadamente o no-, y parte de lo que dice, tiene razón de ser. Es directo, y tiene el valor, de enseñar la otra cara de la moneda, cosa que otros líderes la ocultan, sencillamente por no ser políticamente correcto:

1.- Tema de la inmigración: Observamos la hipocresía en Europa en el caso de los refugiados de la guerra, donde no olvidemos, Europa, en conjunto, es el máximo vendedor de armamento mundial; y la vida, como el mar, te devuelve lo que le echas. Así resulta, que todos los líderes, Merkel a la cabeza, empezaron ilusionados, no sólo por mero altruismo, pues Alemania, precisaba más de un millón de pobladores y trabajadores al año, al  ser uno de los países más envejecidos de la Tierra. No obstante, por la crisis, y los mini Jobs, junto a grupos de ultraderecha, enseguida viró por la pérdida de popularidad. Más de un año más tarde, nadie quiere asumir su cuotas pactadas, y estos inmigrantes, junto con los económicos, y climáticos del resto de África y Asía, están en un limbo eterno en determinados países a cambio de tristes subvenciones multimillonarias, que no dan una salida mínima al tremendo problema humano creado.

EE.UU., no es ninguna excepción. La cantidad de inmigración anual es millonaria, hasta el punto, que ven peligrar el inglés a corto plazo como primera lengua. Las expulsiones, las han hecho todos, Obama el nº 1, con 2.858.000 en el período 2009-2016 ( Fuente. El Financiero 15-11-2016). De estos, el 47% lo fueron, sin el mínimo antecedente penal, aspecto este último, en que se centró la política de Trump.

2.- Política internacional sin titubeos ni muchas meditaciones, erróneamente o no, impone su criterio personal. Hasta el actor vaquero Busch, podría haberse asesorado más en su día antes de sus habituales  temerarias decisiones, pues era consciente de sus límites; Trump, – como Jaimito- no tiene dudas, y sabe que como decía  Maquiavelo, la suerte favorece al osado. Así, la decisión unilateral de actuar en Oriente Medio – con la mayor bomba no atómica tirada hasta la fecha-, dejó patitieso al embajador chino en la cena que mantenía con él en su selecto club de golf,- donde estableció provisionalmente su particular gabinete de crisis, al más puro estilo dinámico de los grandes estrategas en campaña-. Se la sirvió de postre, y el mandatario chino, tuvo que digerirlo con una sonrisa, aún consciente que no dejaba de ser al mismo tiempo, un mensaje para su gigante país en  esta nueva estrategia geopolítica en que se cuestiona prematuramente el poderío real de Norteamérica.

¿ Temerario? Es posible, pero la indefinición, la diplomacia, la sensibilidad del prematuro Premio Nobel de Obama como líder de la paz, nos ha llevado a la “primavera verde”, sin control de un zona geoestratégica de primer orden, donde las inercias, sin base democrática previa, llevaron a que dominase el extremismo islámico, ese que ha devastado la zona, y amenaza en la actualidad a Europa con su anacrónica “guerra santa”; por lo que entre la “zanahoria y el palo”, la experiencia dice, más ante los extremismos, que funciona mejor lo segundo. No ociosamente, la mayoría de agencias internacionales de inteligencia, tienen entre ceja y ceja, dos peligros fundamentales para el S.XXI.: “yihadismos”   “nacionalismos”; ambos con raíces radicales-culturales similares.

3.- Lo mismo podría decirse de su idea de proteccionismo, anacrónico, puede, pero  legítima defensa ante lo negativo de la globalización, también. ¿ O es que olvidamos la deslocalización de nuestras empresas, la huida a paraísos fiscales?,- mientras que nuestro propio estado del bienestar puede estar en quiebra-.

4.- Es el cenit del capitalismo. Morbo asegurado, un empresario que puede diseñar su política exterior en función de los intereses de sus empresas. No tiene desperdicio, ver la cara de cuadro del mandatario mexicano cuando escucha que él deberá pagar el muro, caso contrario, ni osar acercarse al mismo. Luego sorpresivamente, ante la falta de recursos, dijo que lo financiaría con acoplarle placas solares. Sencillamente, para la acostumbrada monotonía general, no tiene desperdicio. ¿ Riesgo? Que puede provocar él solo la tercera G.M., pues entre unos cinco personajes, nunca antes vistos, pende la viabilidad de la misma Tierra. Rezar,- entre sonrisa y sonrisa- no dejaría de ser  una mala opción.

 Es un claro Salvador Dalí en versión  política,  con un botón nuclear en su  maletín del que llegó a expresar: “no se para que se quiere un botón, que no se utiliza nunca”. ¿ No es verdadero  morbo que causa adrenalina pura?, más en un momento de especial nueva geopolítica. Hemos de reconocer, que ese carácter peculiar, ha congeniado al menos con el de su homólogo ruso, con los mismos vicios y las escasas virtudes, -que tanto hablan de bombas, como de repente se ponen a hablar de mujeres como verdadera pasión personal de ambos- que por lo de pronto, ha causado una distensión que es de agradecer, después de que la inteligente OTAN., haya decidido poner temerariamente misiles nucleares en el antiguo jardín ruso, complicando por ende a Europa. No obstante, este hombre, si algo es, es extraordinariamente curioso, y no me extrañaría que un día, simplemente lo apriete, simplemente, “para ver qué pasa”.

5.- Su tenaz personalidad y su falta de miedo típica de un político tradicional frente al cuarto poder que es la prensa y demás medios de comunicación, pues no olvidemos, los medios y no los periodistas lo son todo, crean y destruyen opinión pública, cambian gobiernos, manipulan a través de grupos de presión, ¿ o es ocioso que un prestigioso medio americano como el NYT., exprese, pretendiendo alterar el mismo “statu quo”, que España debe permitir e implicarse en el referéndum de Cataluña?; ¿ o es que vuelve la vieja política de promover dictaduras?

 Es un auténtico comunicador social, que hasta a sus muchos defectos le saca rentabilidad, y tiene a una amplia base electoral descontenta a los que les da ilusión, les recuerda cuál es el verdadero lugar que debe ocupar América, les promete trabajo y el regreso de las empresas emigradas a ciudades como Detroit, -antigua cuna del motor americano y hoy desierta y en bancarrota-.  Difícilmente  Hillary  Clinton les daría, y menos cumpliría esa promesa. ¿ Es populista pensar así? Yo lo definiría como realista, pues incluso,  las connotaciones supuestamente negativas del populismo, -ya en su día llamado “demo”-, es también sinónimo de  “popular”, de “mayorías”; por lo que en vez de estigmatizar y asustar al votante, bien harían los políticos de Occidente con dar las soluciones que se piden, antes de que tengamos que aplaudir precisamente ese “populismo” como legítima defensa a los excesos cada vez más insoportables del neoliberalismo y la globalización. ¿ O es que algo del peligro de la globalización, no configura  por ejemplo de forma inconsciente, una de las bases del nacionalismo catalán?, ¿ o no fue la causa del Brexit?, ¿ O es que ignoramos, que la industria textil y tantas otras, se han evaporado, y  están desapareciendo por las importaciones chinas?, ¿ o consideramos normal, – por mucho que se empeñe en decir erróneamente el capitalismo que en su inteligencia se autorregula-, que alardea además  del librecambio, y que con ello, se supere por arte de gracia, el temerario enfrentamiento en supuesta igualdad de condiciones con un sistema productivo comunista, donde el coste de la hora no llega a 3 dólares, ((actualmente, pues antaño no llegaba al euros) mientras la media en Europa está a 29,8 euros? .  Por no decir otros  mercados laborales actuales, que incluso son inferiores: Brasil, México;  o el reciente desembarco de empresas españolas en el Magreb, a menos de un euro la hora ( 88% menos que en España respecto un a operario sin cualificar).Otros equiparados actualmente a China: Grecia y Portugal. España, con un oficial, aunque irreal 21,3.  Todo lo anterior, con el agravante, de la notoria existencia del alto coste de las hipotecas en el mundo Occidental.

Imagínense la cara del telespectador, más su fiel votante, que ve estas imágenes atípicas, lejos de lo clásico aburrido que sería lo políticamente correcto. Su electorado de la América profunda, se hace protagonista en creerse el mismo el Superman de América, tal como lo educaron; pegando mamporros a mil y un villanos de los poderes fácticos, a su arrendador que lo cruje, al empresario que lo humilla, al extranjero que cree que  le quita su puesto de trabajo.

En definitiva, si aún dudan de el por qué me hace gracia Trump, observarán que algo de parte de razón hay en su peculiar pensar y actuar, y que obedece al populismo triunfante que abandera, que no deja de ser una real  y legítima reacción a los abusos neoliberales y de la globalización. Da soluciones, acertadas o erróneas,- el tiempo lo dirá-, pero que el votante lo percibe y se ilusiona; cosa que ni dice, ni hace, ni consigue  el político occidental clásico, que sólo defrauda, que solo mira por sus intereses y los del grupo que le apoyan, sin implicarse, y con una clara imagen de corruptela, que como estela le acompaña.  Como valor añadido, Trump, da espectáculo, es valiente, risueño, una mezcla entre lo infantil  y lo  inconsciente, extrovertido, excéntrico, comediante, alegre y con una imagen de triunfador nato, pese a su clara vocación de payaso -pero de la que saca cuantiosos réditos-. No piensa ni medita, actúa, es puro sentimiento, pasión, no reflexión, – similar a los nacionalismos-. Crea opinión, no consume opiniones ajenas, de donde sale el principal roce con la prensa. Dirige, manda, como si fuera su propia empresa, no se somete a dictados ajenos. Hasta incluso en la faceta más circense,  es un honor, tener gratuitamente un clown, lo cual antaño, era privativo  de las antiguas cortes europeas, donde había una auténtica rivalidad tener más simpáticos. Recuerdo un guitarrista de los antiguos chiringuitos de la Barceloneta, que pese a ser muy malo, tenía un éxito enorme; y el secreto, precisamente, era ese, ser “mediocre”, que hace que quien lo escuche, se sienta bien. ¿Quién no se ve capaz ahora,  de regir los destinos de la misma Tierra?.

Una cosa si me preocupa,- al margen de la triste obsesión menstrual con las mujeres-, ( que por cierto, no hubo voto de castigo a su aparente machismo, pues las mujeres, en su enorme psicología, saben que más que peligroso, es un  aspirante a dandy en versión de cara de dólar);  y  sería su obcecación en dejar sin efecto el sistema sanitario de Obama, pues ello, implica dejar a las puertas de hospitales a millones de ciudadanos, sin opción a un derecho fundamental cual es la salud, y todo, para beneplácito de los intereses de las potentes y amorales compañías de seguros, ese sistema que empieza a llamar a las mismas puertas de Europa. Lo dicho, vigilemos la cartera, que el carterista acecha.

Lo que me pregunto, es si el Papa Francisco, al menos en este extremo, lo llamó a meditar, cuál sería su principal obligación cristiana, salvo que entendiera, como un Papa anterior que expresó : “América es el patio de recreo de Dios”. Por lo de pronto, esa esencial función la están defendiendo 9 aguerridos republicanos que deben entender no es moral tal actuar.

Lo de ir contra la lógica del Tratado de París en cuanto al clima, siendo Norteamérica la principal contaminante del planeta, y a su vez una de las principales damnificadas por los desastres naturales, junto a la presión internacional, deja poco margen a payasada alguna.

José Manuel Gómez

  Article "tagged" as:
  Categories:
write a comment

0 Comments

No Comments Yet!

You can be the one to start a conversation.

Add a Comment

Your data will be safe! Your e-mail address will not be published. Also other data will not be shared with third person.
All fields are required.