El Rommel del PSOE

Junio 01 20:42 2017 Print This Article

 

José Manuel Gómez

Al igual que uno se puede ver afectado por el síndrome de Estocolmo en manos de un secuestrador, al que acaba alabando y defendiendo, puede pasar algo similar en un grupo social frente a quien consideran su líder, como sinónimo de verdad y valentía, al que terminan profesando una fe ciega, pues como el amor, ni se ve la paja ni la viga ajena por esa confusión por fusión del ego y el objeto, idealización en definitiva con su  líder en el que se ven y reflejan.

Pedro Sánchez, fue defenestrado y humillado por la élite del partido, y por ello,  pasó a ser víctima y mártir ante los ojos de sus seguidores. Además, tenía razón, pues quería volver al socialismo clásico que había enterrado el felipismo décadas antes al entregarse  a las frías leyes de mercado neoliberales. Era apuesto, y ello representa un plus en los cánones estéticos públicos vigentes, por lo que no es de extrañar, que gran parte de su éxito, viniese especialmente de la militancia femenina. Era además, osadamente atrevido , enfrentándose a la vieja guardia, con una “cultura de partido” a la que él era ajeno por ser radicalmente diferente y opuesta a la suya; y especialmente, tenía delante una rival, que creyéndose con ventaja, que – como la fábula de la carrera entre liebre y la tortuga-, le dio un extraordinario juego, que  supo  aprovechar astutamente y a fondo el anterior pívot-, quien se hartó de hacerle canastas, recordando constantemente a sus fieles seguidores, los valores clásicos de partido que representaba Susana Díaz; ignorando así, -orador y receptores- de forma deliberada, o tal vez inconsciente, la otra objetiva óptica histórica positiva del partido, al dejarse llevar en exclusiva, por la última visión negativa de sus dirigentes y las puertas giratorias por las que entraban en su jubilación dorada, aspecto que se podría disculpar en los partidos de la derecha, mientras que en la izquierda era pura traición y delito a la supuesta “0” que aún sin creer en ella, seguían ostentando. Poco importaba que esos dirigentes, en las sucesivas alternancias de poder, hubiesen contribuido a vertebrar el país y a darle los mejores momentos materiales y de bienestar jamás conocidos en toda la Historia, equivalente posiblemente a una verdadera revolución industrial moderna nunca antes conocida en su clásico atraso y legendarias necesidades de todo tipo. Menos que toda la izquierda internacional estuviera en idéntico trance, resultado directo de cohabitar con el neoliberalismo, con muy buenos resultados por cierto, tanto en lo económico, como en lo social. En el fondo, no dejaba también de ser una lucha intergeneracional, y los hijos, sabido es, siempre intentan emular sino matar al padre con la vil  excusa de poder crecer.  Para colmo, la ya cuestionada Gestora, que poco, mal y prolongadamente gestionó la crisis identitaria que había pretendido asumir, todo ello, pese al buen talante de su Presidente, y que no obstante, no supieron neutralizar su principal riesgo que suponía la más que previsible ayuda posterior del “ambiguo” PSC. al anterior dimisionario Pedro.

El mismo legendario  Cid había resucitado y campeaba de nuevo para gloria de sus excitadas  tropas, atacando como el mismo  General Castaños en Bailén, por detrás en retaguardia y para colmo a lo “Lázaro”, técnica y  milagro  nunca vista o datada hasta la fecha,  gesta que lo llevó a una entrada triunfante en el corazón del país, donde sus correligionarios antes ya lo habían instaurado, placer que alcanzaba el mismo éxtasis viendo ahora, como la sultana del Sur, -después de desmontar el tablao- se alejaba en franca retirada precipitada, como si la persiguiera el mismo Virgilio y sus eternos infiernos hasta Despeñaperros, más cuando la derrota, podría cuestionar y animar a atacar su propio feudo como respuesta a ir a por supuesta segura “leña”.  La alegría de pedristas, no era para menos,  pues aparentemente, habían  hecho una autentica gesta y verdadera  proeza para la misma Historia.

Aun así, pese a que esta batalla había sido ganada, no eran conscientes que,  paradójicamente podría representar  una verdadera  derrota, pues no dejó de ser una guerra fratricida interna mermando las propias fuerzas, y que difícilmente, -viendo lo antagónico de sus posturas-, podrán cicatrizarse fácilmente las heridas, por lo que no hay garantías que sea ni mucho menos el fin del conflicto; con el agravante o peligro añadido, de tener un partido a su misma vera, “Podemos”, que les quiere sustraer el terreno ideológico que ellos ocupan, y que de hecho, ya les ha mermado una buena cantidad de votantes.

En toda esta crisis, hay un aspecto determinante nunca expresado de la principal causa a mi entender de la victoria de Sánchez, y es la lógica falta de tablas del electorado que a su vez, posiblemente convendrán conmigo, -llevado a las últimas consecuencias-, podría  ser la futura causa del fin de la democracia por mano, no de un Bruto de turno, y si de la misma democracia resultante del creciente populismo;  y que aún a riesgo de que me encuadren por retrógado, – que no me afectaría en grado sumo, pues ya por el hecho de defender la Constitución, estoy seguro que me dicen mayores lindezas-; intentaré explicarles:

Desde la superación de múltiples perjuicios e intereses de clase, raza y  género, se generalizó y universalizó la votación política, – que no era genuinamente la ateniense como muchos erróneamente creen-; por lo que el acto de votar afortunadamente, ya no dependía como antaño, de poseer tierras y otros supuestos dones, fuesen estos tanto divinos o terrenales. Ello lejos de ser gratuito, fue a través de sangre, sudor y lágrimas; y donde el antiguo “demo”,  pasó a ser pleno soberano, con los únicos requisitos para poder acceder a las urnas, de poseer capacidad y mayoría de edad; el conocimiento, al desaparecer a base de siglos el mismo analfabetismo, se presupone, al igual que saber lo que realmente interesa individual y colectivamente para aspirar a la felicidad y el bien común, en manos de unos supuestos políticos, que por mera vocación a la “res publica” se desvivirían para tal exclusivo fin del  pueblo.

No obstante, pese a tener el ciudadano actualmente una extraordinaria información, ello, no implica que tenga ni recursos propios, técnica ni tiempo para poder asimilarla y gestionarla, pues esta es contradictoria, susceptible de manipular por intereses de grupos de poder económico, social y político. Para una correcta asimilación del objeto, se necesita confrontar desde diferentes perspectivas, sopesar premisas mayores y menores  que nos llegan por mil fuentes y canales diferentes; se requiere una reflexión en definitiva que más que un don natural,  por lo general requiere esa técnica de aprendizaje para llegar a unas conclusiones razonables a través de  inducción, deducción y contraste, que permiten así deslindar,  distinguiendo con nitidez las verdaderas causas y sus efectos; herramientas que por lo general, se adquieren en el “período formativo”.

Se puede tener razón, y aun así, cómo hemos indicado en alguna ocasión,- más en política-, podría no ser conveniente, corriendo incluso el riesgo de que lo lógico se convierta en ilógico; tal vez por ello, podría explicarse y justificarse en algún caso la difícil técnica de ser ambiguo – aspecto que curiosa y desafortunadamente para su exclusiva desgracia, tiene a raudales el PSC., y en concreto Iceta-,  y que explicaría en cierta medida, el actuar dubitativo de la Gestora del PSOE, haciendo conscientemente un tiempo muerto para reflexionar, – vital curiosamente en básquet-, y sopesar que paso siguiente dar ante una situación tan excepcional y dificultosa  a la que se enfrentaban.

La falta de esa necesaria ambigüedad, – que posiblemente sin decirlo, sea tal vez la mayor critica realizada por los que se les ha denominado “aparato” frente a Pedro Sánchez-, equivalente, o como sinónimo de “falta de cultura del partido”; y estarían en la razón, pues  Pedro, seguramente podrá ser un buen economista, pero definitivamente no es un animal político, no es un líder, y menos es un buen estratega, pues es franco, recto, defiende sus principios que le han inculcado – que no coincidían con la realidad que observaba-, y encima, era perfectamente consciente de que tenía la razón, y  entendía que su deber y obligación, era precisamente girar enérgicamente  el timón para la izquierda (babor), evitándo así,  esa clara fuga de la tripulación – fuese para estribor, babor o proa-;  y ese salvo error, es el otro secreto  no expresado por el que él, comulga de esa forma tan íntima con sus bases.

En definitiva, – de ser cierta esta teoría- ¿qué les ocurriría al líder y a sus incondicionales bases? Serían idealistas, atributo propio de la juventud, venerada en la poesía, en la guerra…,  pero objeto de recelo y hasta sinónimo de temeridad en el arte de la suma tauromaquia política, donde priman otros fines: los intereses personales o de grupo, los objetivos reales frente a la cruda economía, y especialmente “la idoneidad”-“oportunidad”, esa que puede convertir lo lógico en ilógico o viceversa.

¿Cuál sería el concreto error? Alguna vez ya lo hemos expresado, conforme lo que conviene momentáneamente, a la larga, podría no  interesar o incluso, ser contraproducente. Ese “no” lógico inicial al PP., -por motivos obvios-,  se convierte en ilógico y temerario, pues de perpetuarse cuál era su voluntad,  abocaría sin ningún género de dudas a unas nuevas elecciones, donde el PP., pese a todo – según estadísticas objetivas del momento-, se mantendría o incluso subiría levemente, mientras Pedro, sin ser un sólido líder dado sus dos derrotas anteriores sucesivas,  llevaba un partido dividido, y con un rival Podemos dispuesto a ningunearlo en las urnas. Ello, más las conversaciones secretas con los separatistas, y su cambio de idea del término “nación”, es lo que en estricta legitima defensa, en base a la cultura de partido y sentido de estado, llevó al partido a sacarle “la roja”; encrucijada, que ya les avanzo, volverá sin duda a repetirse, pues el callejón donde se ha metido, sencillamente no tiene salida. Por tal motivo, -pese a estar legitimada su actuación-, en su día lo asimilaba al Sr. Más, y mi unica duda, era si el PSOE., terminaría como CiU.

 ¿Qué genera ese aparente error del líder y sus bases?  Bajo mi modesto punto de vista, sería, -haciendo un símil-, “no saber jugar al ajedrez”, donde quien compite, no puede permitirse el lujo de efectuar una sola  jugada de mover una simple ficha, sin planificar la reacción del adversario, o evaluar las consecuencias de sus hechos y actos para las demás piezas e intereses de su bando que interactúan en el juego; sopesar en definitiva desde diferentes ángulos, perspectivas y puntos de vistas,  los futuribles efectos de esos propios actos, las causas y efectos. Es notorio, que los profesionales de este juego, pueden llegar a hacer, un número muy considerable de previsibles opciones frente a las posibles  reacciones del rival.

De estar en lo cierto, ¿Dónde estaría el probable origen o la causa de tal actuar? Simple, en la actitud del propio Estado dada su relajación en los planes de estudios, pues en las sucesivas alternancias en el poder-, tal cuestión esencial y vital, nunca fueron capaces de consensuar ( igual que las pensiones).Y ello no es de forma inconsciente, pues tanto el PSOE en los años 90, con la instauración del ESO.- que significó una bajada  muy notable en cuanto a calidad y nivel-; como también en la actualidad el PP., ambos han hecho actos para desterrar la “filosofía” de los planes de estudio, buscando es de suponer con ello, un ciudadano menos complejo, menos meditativo, menos crítico, al estilo por cierto del mundo anglosajón de donde se importó el modelo del ESO.  ¿La motivación inmediata? Dirán que estoy rematadamente loco, pero si miran los anales de la prensa, observarán que fue a raíz de unos cuantos suicidios de menores por un “supuesto” fracaso escolar,- que en realidad, a lo mejor era mero acoso escolar como el que  ahora se está  detectando-; momento que paralelamente coincidió con una saturación de licenciados universitarios que, paradójicamente accedieron por primera vez a las carreras clasistas de antaño, por lo que el Gobierno entendió, que había que fomentar prioritariamente la formación profesional.  Estos, serían los resultados; lo mismo que reservar el estudio de la Constitución y el Derecho a los profesionales del oficio, como en la época de los gremios, que llevo a la larga a dos millones de ciudadanos a salir a la calle pidiendo la Luna, sin escalera ni apoyo legal de ningún tipo, manipulados por otros impresentables populistas iluminados del S. XXI, que reclaman incluso hasta “inmunidad medieval”.  Como curiosidad final, lo mismo, se repitió recientemente décadas más tarde, ahora con el tema hipotecario, donde  varios suicidios de desahuciados, animó al Gobierno del PP., a hacer un Real Decreto al efecto, el cual, dicho sea de paso, no dejaba de tener gato encerrado, pues si el  inmueble se adjudicaba tras la subasta a un tercero, sencillamente dejaba de ser operativo.

Lo dicho sobre el PSOE, sería extensivo naturalmente a todos los partidos, pero especialmente a la elite y bases de Podemos, y por supuesto, incluso en mayor medida, a los partidos nacionalistas, puesto que estos, como un  ingrediente esencial más, basan sus propios cimientos en el pantanal en la mismísima irracionalidad, fruto del romanticismo de sus ideales que profesan, que les llevan a un alejamiento consciente o inconsciente de la realidad, eso que en la política, como en la vida misma, es tan esencial por necesidad, como letal por su omisión;  quitando naturalmente la poesía y la prosa, donde uno se puede realmente explayar, pero que ellos, lo toman por única fuente y bebida embriagadora, y que los lleva irremediablemente a delirios, conjeturas y quimeras que pretenden aún así, materializarlos a golpe de crear posverdades.

Evidentemente, si la teoría del legislador es cierta,  conforme  legisla a golpe de sensibilidad suicida, -que yo estoy convencido es así-, sin querer, y aunque evidentemente nunca me lo agradecerán, les he mostrado a los nacionalistas,  el único flanco debil de este Estado Social, Democrático de Derecho; dato que unido, a que ya de por si, es  el objetivo real del fin  del romaticismo que practican, – con el cual sin duda, disfrutan como verdadero éxtasis final – exactamente como estamos en este momento presenciando-, por lo que desde ahora, ya saben la forma de desenladrillar lo que está enladrillado con hormigón armado. Solo toca, proceder con un simple y valiente, así como  letal paso al frente,  pues todos los espectadores del melodrama, piden y hasta suplican un fin o desenlace,  evitando  así la náusea, o qué a sus agerridos actores, les llamen valientes cobardes.

Un apunte final, en cuanto a Pedro Sánchez, caso de no ser tan cándido en política como se  podría entrever de sus actos, lejos de ser víctima y a la vez suicida también de su verdad e ideales, tendríamos que convenir que a la inversa, sería un verdadero Rommel del desierto, quien habría apurado como verdugo el populismo de sus bases frente al aparato del partido, siendo consciente con la previa experiencia de Reino Unido, Estados Unidos, y tantos otros;  que el soberano, votante de base, no domina el  complejo juego del ajedrez de la política, la Filosofía en definitiva, menos en cuestiones tan técnicas y estratégicas propias del oficio, que él si tendría la expresa obligación de dominar y ejercer con buena fe, propia de un buen “pater familias”.

Pero el asalto del zorro al gallinero, -con la ley y reglamentos en la mano- y del acoso del lobo -disfrazado de pastor- al pobre “rucio”de los Sancho Panza- con alevosía y a la brava-, ya debatiremos otro día, y será se lo aseguro, más que  divertido.

José Manuel Gómez

Abogado

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