Desembarco vikingo

Agosto 30 11:33 2016 Print This Article
José Manuel Gómez

José Manuel Gómez

En la segunda semana de agosto, se celebra en Catoira ( Pontevedra) el tradicional desembarco vikingo, una de las fiestas más espectaculares de nuestro gran y variado país. Se conmemora así  las sucesivas oleadas de invasiones que conoció esta región gallega al igual que la práctica totalidad del Norte de Europa, auspiciada por  aquellos tan intrépidos como salvajes guerreros que asolaban y rapiñaban todo lo que encontraban a su paso en aquellas regulares cacerías anuales, las cuales cuentan, llegaron hasta el mismo Jerusalen a bordo de aquellas sólo  aparentes frágiles barcas que denominaban drakkars, pioneras en la  perfección técnica constructiva para la navegación, unido al secreto de una extraña  brújula solar que está documentada, pero que aún no ha sido hallada.

La potente mitología que compartieron tanto la cultura nórdica, germánica y escandinava, no era religión revelada; se transmitía poeticamente de de forma oral, la cual  estaba a la altura de su innegable valor guerrero donde precisamente se centraba, destacando  por una imaginación inaudita de la cual bebieron otras superiores culturas incluyendo la griega, pues fue a raíz de la invasión de un pueblo germánico celta, el mismo que conquistó Troya, quienes dieron tanta riqueza y diversidad de dioses con los que llenaron el Olimpo, pues los originales habitantes de Grecia conquistados esencialmente tenían dioses terrenales.

Su original mundo era un disco plano con un árbol central que sostenía los nueve mundos, en cuyas raíces habitaba el dragón Nidhogg,  cuyo único  fin era derribar al águila que habitaba en la cúspide, retándose ambos eternamente a través de una astuta ardilla que hacia de correo. Asgard era la región más alta del cielo donde moraban los dioses al que sólo se tenía acceso a través del arco iris cuya entrada vigilaba Heimmdall, el cual hacía sonar el gran cuerno cuando accedía a él cualquier dios del Panteón. Como en Grecia también había una eterna rivalidad entre dioses y gigantes ( equivalentes a los titanes) que habitaban en el Jötunheim. Debajo estaba el Nifheim, donde moraban la mayoría de los muertos. Entre el cielo y ese infierno, estaba la tierra  intermedia, Midgard, donde vivían los simples humanos.

Odín era el dios supremo. Posteriormente estaba entre otros el mismo Thor como dios del trueno, dueño tanto del  martillo como del cinturón mágico que otorgaba invisibilidad. A su lado estaba el bello e inteligente  Baldr, hijo del mismo  Odin; también Tyr, dios del valor, Vali dios de los arqueros, o Vil dios del venerado combate,  quien excepcionalmente, en base al valor y dignidad del gerrero, podía transportarlo al mismo Asgard. De no ser posible, las valquirías, féminas hermosas y fuertes al servicio de Odín, tomaban a los muertos en batalla llevándolos al paraíso, donde eternamente les servían y  les otorgaban sus gracias.  Dioses todos ellos en permanente lucha en defensa del  orden frente a los gigantes de fuego y hielo que eran tan rudos como incivilizados y que encarnaban el caos; todo ello dentro de una clara dualidad entre el día y a noche a la cual perseguía permanentemente tanto el Sol como el lobo; cultura cuyas chamanes eran exclusivamente mujeres, género al que curiosamente estaba vedada su participación religiosa, por lo que paradójicamente fue la principal vía de entrada de la no poco costosa instauración del cristianismo que calculan tardó más de dos siglos en consolidarse puesto que esa nueva religión, era un concepto de Dios único, diametralmente opuesto a los suyos, cuyas raíces indoeuropeas algunos las sitúan en el mismo hinduismo, cuya esencia sabido es, es la integración de todos los dioses en sus respectivas categorías.

Las tierras gallegas sufrieron sucesivas invasiones

Las tierras gallegas sufrieron sucesivas invasiones

Con el cristianismo, vino el lógico declive de esa cultura basada esencialmente en la violencia,  conquista y la rapiña, tal como antes había pasado con el resto de pueblos de Europa Occidental, que por ello tuvieron que sufrir su superior cólera como les aconteció a los sufridos gallegos, conocidos por los conquistadores como los hijos de la tierra de Santiago, quienes vieron asoladas reiteradamente tanto sus costas, como el interior de su tierra en las sucesivas oleadas que se concentran entre el S. IX-XIII por parte de esos pueblos de Escandinavía, y que se  podía resumir en tres fases:

 

Primeras incursiones: Siguiendo los annales de Bertiniani del año 844, nos cuenta que los daneses, tras  remontar el rio Garona, acaeció una gran tormenta que los llevó a  la misma Torre de Hércules, a la que ellos denominaron Fár; lugar donde fueron rechazados por el Rey Ramiro I, y que pese a ello, como era propio de su idiosincrasia, pues la palabra derrota no existía en su vocabulario aunque estuviesen diezmados,  prosiguieron posteriormente atacando hasta Lisboa.

Cuenta la leyenda que en otra ocasión, Gonzalo,  Obispo de la Diócesis de  Bretoña, se puso a rezar cuando entraban múltiples naves vikingas  por el rio Masma, lo que bastó para hundir parte de la flota y que les hizo cesar en el empeño del desembarco; en cuyo honor se celebra anualmente también el evento en la fiesta tradicional de Foz( Lugo).

En el año 858, reinando el primer rey de Galicia Orduño I, llegaron hasta cien naves que penetraron por la Ria de Arosa saqueando la rica Iría Flavía y posteriormente sitiaron el mismo Santiago de Compostela, Ciudad Santa que dio su tributo para levantar el asedio, pacto que fue incumplido por los sitiadores pues la palabra tampoco era su fuerte, teniendo que ser el Conde Pedro quien los venciera hundiendo treinta y ocho barcos de su flota. A raíz de dicho evento, por razones estratégicas se cambió la Sede Episcopal de Iria Flavia a Santiago y se amuralló la ciudad.

 

Segundas invasiones: Por el año 968 a raíz de la petición de ayuda efectuada por el Duque de Normandia por miedo a una inminente invasión francesa, reclamó la ayuda de sus parientes daneses y noruegos, quienes tras la victoria, siendo problemáticos, fueron sutilmente persuadidos por el Duque a que conquistaran las tierras gallegas de las que se comentaba existía grandes riquezas, lugar donde llegaron ahora hasta doscientas naves capitaneadas ahora por Gudrod y que atacaron Bretoña, cien de ellas, volvieron a dirigirse a la Ria de Arosa, quienes desembarcando, llegaron por tierra a Santiago de Compostela.  La fecha, coincidió con el fin de las hostilidades de entre los Obispos Rosendo y Sismando II, rencillas motivadas por el dominio de la Diócesis; este ultimo murió intentando frenarlos en Flavia en la batalla de Fornelos, por lo que los nórdicos sin más resistencia, estuvieron asolando buena parte de Galicia, llegando incluso hasta el Caurel, al lado de Piedrafita (actual próxima división de Lugo con León), para atacar posteriormente Lugo y Mondoñedo, rapiña y saqueo que tras tres años de duración, fueron derrotados por  Conde Gonzalo Sánchez el  al volver con su botín de guerra a sus barcos en la Ria de Ferrol  en el año 970.

 

Últimos ataques: Fueron más esporádicos, dirigidos posiblemente por el gran y mítico Olaf que asolaron Betanzos, Ribas de Sil y Tuy. También por el año 1026, están documentados secuestros y peticiones de rescate que eran muy habituales; uno de ello de Metilli y Gocina, fue a cambio de una capa y espada, más una vaca y tres modios de sal. En estos largos períodos de tiempo, se tiene constancia que en más de una ocasión, fueron contratados también como mercenarios para solventar rencillas internas de líderes locales. Algunas poblaciones como la actual Estaca de Bares, fueron asoladas hasta catorce veces consecutivas, por lo que no sería extraño que a base de reiteración se hiciesen verdaderas relaciones personales y afectivas, reduciéndose así la clásica violencia de los asaltos iniciales, pues en definitiva, a la larga,  llegaron a asentarse y a fundirse con la población local.

En 1028  en el Reinado de  Bernardo III, el nuevo líder invasor, apodado “el gallego”, es de imaginar por su especialización en tal región,  fue rechazado ahora por el Obispo Cresconio de Santiago en la Ria de Arosa. A lo largo de este período, fueron ya cristianizándose como lo prueba el hecho documentado de la peregrinación del rey Sigurd de Noruega  a Santiago, ruta marítima que duraba ocho días. lo cual es indicativo de la eficacia  técnica de navegación que ostentaban.

En definitiva,  fueron asentándose en esta región como previamente lo habían hecho por todo el Norte de Europa, y después en el Mediterráneo, Mar Negro, Mar Caspio, Córcega y Cerdeña, etc.; ello explica en parte la gran cantidad de gallegos con ojos azules, pues en el clásico reposo del guerrero, es obvio que  no todo era hacer la guerra. Así dejando su caótica y mortífera profesión, abrazaron la nueva antagónica religión y  aceptaron la ley, y haciéndose esclavos de ella como diría Séneca, se hicieron realmente libres, eso que con los siglos paso a conocerse como el contrato social, plasmado en las actuales vigentes y legítimas constituciones garantistas de derechos, principios y valores como la vida, la libertad, la dignidad, la seguridad jurídica y otro sinfín de derechos como jamas conoció la Humanidad; carta magna a la que sorpresivamente, una nueva oleada de intrépidos y viscerales románticos separatistas, intentando emular los modos de los mismos vikingos y su mitología, en su loca hoja de ruta pirata a Ítaca, pretenden anularla a la brava en pleno S. XXI, ante la sorpresa general del mundo, sin que se sepa con qué extraños fines y en base a  qué supuesto derecho  aún en reino alguno inventado, el cual creo que ellos mismos ignoran, y que aún así persisten obcecadamente en hacernos participes de dicha involución humana, pues obvio es que en sus sentimientos no habita la lógica humana, pues supeditan la razón al sentimiento, motivo principal por lo que está cantado su desastroso desenlace al cual parecen querer arrastrar si o si de forma totalitaria a la generalidad del pueblo. Por hacer un símil, es  algo así como querer alterar la ley de la gravedad; y en el remoto difícil hipotético supuesto de triunfar dicha inaudita alteración del mismo“status quo” vigente; no tengan  Uds. la más mínima duda que cualquier aldea podría pasar a poseer nada menos que la  la misma bomba atómica con su correspondiente botón rojo; es decir, cualquier eventual tonto déspota a estilo Corea del Norte, sería legitimo propietario del  petardo, la mecha y la cerilla para seguro pánico de los eventuales estresados vecinos.

Finalmente, sólo expresar que este artículo estaba prometido al editor para así excepcionalmente en época estival, intentar ignorar por una vez el tema gris y monotemático al que eternamente parecemos condenados a sufrir y cuyo nombre no hace falta repetir; aprovechando a su vez para dedicarlo, al margen de los siempre estimados lectores, a todos los que de una u otra manera hacen posible que RCC. se publique regularmente a través de sus periodistas del Grupo Pí i Maragall, así como a todos los demás profesionales que intervienen en su realización diaria, especialmente los historiadores condescendientes con un servidor en mis seguras imprecisiones en dichos artículos de incursiones históricas; equipo profesional en conjunto que la propia Historia valorará en su día cuando en el futuro el Norte del “seny”vuelva a reinar en la vida política actualmente tan irresponsablemente veleta, diametralmente opuesta a la realidad del país y de las reales preocupaciones del día a día de la calle. Como peculiaridad última decir que fue redactado en la madrugada del día 23 de agosto, noche en la que quedaron registrados más de ocho mil rayos, festival como no se habían visto desde el año 2013 en la  verde y mágica tierra de Breogán, singular espectacular noche, idónea para invocar al mismo Thor y su letal martillo.

José Manuel Gómez

Abogado

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1 Comment

  1. Milagros
    Septiembre 03, 09:34 #1 Milagros

    Interesanttisima historia, y articulo , de la siempre atractiva ,y misteriosa Galicia.De costumbres arraigadas, de gente sencilla y siempre complaciente con el que la visita. Llena de parajes frondosos , y bañada por un mar ,más que bravo , de ” belleza espectacular “.Con un caudal marisquero , rico, rico, como diría un buen cocinero. Galicia, esa tierra ,al que todo gallego ,le invade en algún momento de su vida,( esté donde esté ) la morriña por volver . Personas curtidas , con el siempre buen propósito ,que no se pierdan sus costumbres, su idioma, y sus orígenes. Galicia , aunque resulte increíble , para muchos, una gran desconocida.Junto con sus habitantes ,una región de nuestro país de lo más bonito que posee España, y que merece toda nuestra admiración…………….. ………………..Nací un 24 de Agosto , digo yo , que algún rayito me llegaría jeje ¡¡. Y ya de paso , ensuciando un poco esta bonita historia , aprovecho , y pediría al gobierno de este nuestro país , más ayudas para esta linda región llamada GALICIA ¡¡¡

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