Una república efímera

Julio 29 09:23 2016 Print This Article
José Manuel Gómez

José Manuel Gómez

Es la verde y añorada tierra de Rosalía de Castro, llamada la legendaria Breogán, fusión de las milenarias culturas castrense y celta; tierra mágica en definitiva, plagada  de druidas, meigas y trasgos; desde donde el mismo Estrabón, relataba hechos inauditos, jamás vistos en la conquista del Imperio Romano, que iban desde tener que luchar con auténticas  “amazonas”, las únicas reales conocidas en toda la Historia, hembras de verdaderas armas tomar, quienes dejaban a sus propios fieros maridos en la retaguardia, para plantarles cara ellas solitas a las mismas legiones invasoras; hasta ver temblar esas mismas legiones  con simplemente divisar Finisterre; o no menos, quedarse espantados, de oír como morían “cantando” familias enteras de castrenses en plena crucifixión, gozosos de no terminar como viles esclavos de Roma; hitos de valor, que si tuvieron acaso alguna similar réplica, fue en el sitio de Numancia, o Siglos más tarde,  en las luchas con los no menos bélicos  pictos de Britania, razón única de ser, de la misma muralla de Adriano; lugar donde se dice que no por casualidad, desapareció la Novena Legión, bautizada por el propio Cesar como la Hispánica.

Esta impronta o idiosincrasia que sin duda se hereda, unida a los claros abusos generacionales en las constantes cargas impositivas estatales, debió sin duda, influir en otro hito, no menos genuino y apenas conocido en nuestra Historia, acontecida en el Ayuntamiento de Cervantes, provincia de Lugo, – lugar este, donde dicen, podría venir el mismo linaje de Miguel de Cervantes Saavedra, según relata él mismo en el Cap. XXXIX del Quijote,  pues además haría frontera con León;-. Concretamente aconteció en la parroquia de Donís, con escasos 150 habitantes actualmente; y donde sus bravos y valientes habitantes, proclamaron en 1.873 nada menos que la República independiente de tal población respecto a la Primera República española a la sazón vigente-

Tal trascendental sorpresiva declaración de independencia, fue propiciada “exclusivamente”,- para que vean la infinita subjetividad humana -, nada menos que  por la llegada del  funcionario recaudador de impuestos de turno, que se desplazaba anualmente in situ, para facilitar el pago a los lugareños, motivado por la especial orográfica de la zona, la más alta de Galicia, cuyas cimas llegan a alcanzar casi los dos mil metros de altura; hoy conocida por Sierra de Ancares, parque natural de belleza sin par.

Cuenta la tradición oral, que sumamente enojados los ya sufridos campesinos, más en un año de claras malas cosechas ; decidieron poner al sorprendido recaudador,  literalmente en “pelotas”, o dicho más finamente, “como su misma madre lo trajo al mundo”; y como severa pena a purgar, para escarmiento y dar mejor ejemplo a tal atrevido y osado, según ellos asaltador,  por ende, lo metieron a buen recaudo en la misma cuadra con los mismísimos cerdos, quienes al parecer, según cuentan, no congeniaban mucho con el sorpresivo y accidental extraño huésped de sólo dos patas.

Recreación actual de las míticas revueltas

Recreación actual de las míticas revueltas

La odisea, llegó a su desenlace final, días más tarde, una vez realizadas las pesquisas rutinarias por la Guardia Civil respecto al extraño retraso en el regreso de dicho funcionario, cuerpo que fue a liberarlo de tal especial y oleroso cautiverio, no antes, de que se fundiera la espesa capa de nieve caída esos días, que permitió el acceso de los rescatadores, nevada que contribuyo sin duda, a dilatar por algunos días más, tanto el duro marrano arresto, como a la tan sorpresiva y a la vez efímera República de nuevo cuño insular instaurada, creada de facto y por la vía del hecho por aquellas buenas personas ofendidas en su fuero interno, gesta inaudita esta, que parecía querer emular todos a la una, al mismo Fuenteovejuna en el arte de linchar al supuesto tirano; o como el mismo Alcalde de Zalamea, pues ya no sólo estaba en juego el propio honor del pueblo, pues además, estaba en danza mucho patrimonio en pesetas. Huelga decir, que dicha República, quedó bautizada para los anales de la Historia, como la “breve” pues les falto tiempo antes de quedar resueltamente finiquitada, tanto para constituirse, como para  crear y diseñar  himno y bandera; menos para intentar hacer relaciones diplomáticas o consulares de ningún tipo con las aldeas vecinas, puesto que la pareja de la Guardia Civil, parecían no estar para muchas bromas con aquellos osados independistas cervantinos.

Si es verdad, que tampoco hubiera estado mal, un poco de diplomacia y mano izquierda por parte del recaudador, pues a poco que leyese la Historia, sabría, que exceptuando un mínimo asentamiento romano, el resto de aspirantes que ya osaron entrar, salieron con el rabo entre las piernas, fuesen estos, vikingos, árabes o franceses, pues no por nada, Covadonga y las Medulas no quedan lejos.

De tal forma brava en dicho actuar, es muy posible, que influyeran los antecedentes de los abusos históricos de los propios nobles en la baja Edad Media, donde no por casualidad, por aquellos lares, se gestaron las dos sucesivas revueltas Irmándiñas del S. XV, concretamente en los años 1.431 y 1.462,  las cuales, llegaron a asolar y rendir todos los castillos del antiguo Reino de Galicia, a los cuales la Hermandad, consideraba nidos de “serpientes y malhechores”, que no sólo los cosían a impuestos y trabajos personales (sernas), sino que además, los asaltaban en los mismos caminos; razones sobradas por las que expulsaron tanto a los Andrade de Moeche, como al resto de nobles innobles, y que representaron las primeras revoluciones campesinas de Europa, junto con la similar y casi paralela en el tiempo de las Remensas  en Cataluña en 1.460,  exceptuando la previa de 1.381 acontecida en Inglaterra, capitaneada por el despues decapitado  Wat Tyler.

Las regiones de la península hace dos milenios

Las regiones de la península hace dos milenios

Es curioso, ver el paralelismo de ambas revoluciones, tanto la gallega cómo la catalana: 1) Ambas iban contra la nobleza, sus abusos recaudatorios  y fechorías con el pueblo. 2) Ambas el poder central, estuvo más bien pasivo, cual fue el caso de la Primera Irmandiña, capitaneada por el hidalgo Roi Xordo; o incluso las favorecieron desde palacio, caso de la Segunda Irmandiña y la de Remesas iniciada por Frances de Verntallat. 3) Ambas, sirvieron para cambiar en mayor o menor medida la nobleza que los acosaba, pero con escasos logros efectivos para los propios y reales intereses del campesinado, salvo atenuar un tanto esas duras cargas tributarias y el consiguiente perdón para sus promotores; exceptuando la concesión para los súbditos gallegos, de la creación por vez primera, de una Audiencia propia para juzgar directamente las causas judiciales sin tener así que desplazarse del territorio, lo que no otorgaron graciosamente los Reyes católicos; pues en el fondo, con ello los monarcas, habían logrado erradicar una nobleza contumaz y contraria a sus lógicos intereses centralistas, por lo que imponían así directamente su propia autoridad, y por ende, establecían  los mismos cimientos y pilares del futuro Imperio. El propio noble Pardo Cela, pese a dirigir los ataques reales, fue posteriormente ajusticiado por oscuras razones de Estado, eso si, con la al menos delicadeza real, de enviar el indulto, que como de costumbre llegó tarde, para desconsuelo aún mayor de  su afligida viuda.

Por venir a cuento, y a simple título de moraleja, decir que es sumamente curioso, que todas las peculiaridades que pretenden establecer los nacionalistas de sus respectivas y particulares visiones históricas; por lo general, obedecen más a sus inconfesables y confusos intereses, cuando no son fruto, de su propia ignorancia, de la cual, se obcecan empecinada y machaconamente en hacernos participes; cuando basta con  tal simple ejemplo histórico, para meridianamente deducir en mínima lógica humana,  que incluso en cualquier otra época, existía la lógica “interdependencia” en hechos, causas y efectos; por lo que  el universalismo y la globalización, así como la mismas similitudes de toda la Humanidad, al menos en las mismas regiones geográficas, como lo es Europa por ejemplo,  no sería sólo un hecho sólo reciente, aunque antaño, fuese de mucha menor magnitud naturalmente.

Huelga decir, quien con la excusa de la lógica descentralización administrativa, está intentando levantar idílicos nuevos castillos medievales, pues su futuro, por construirlos en auténticas arenas movidizas, es fácil adivinar el certero futuro de ellos y de sus osados moradores.

No olvidemos que ambos campesinados dichos, hoy tendrían el tratamiento de “soberanos” por una común norma suprema que sería la legítima Constitución vigente, refrendada por todo el reino, y que lejos de ser candado de nada,- salvo de la ignorancia-, muy al contrario, es la mayor garantía de derechos y libertades que haya disfrutado la Humanidad hasta la fecha, incluyendo la libertad de expresión, que como auténtico derecho fundamental, no es menos, ni tampoco más que el resto de los derechos fundamentales existentes, y en el mismo nivel de protección, tales como la igualdad, dignidad, ideología, etnia, religión, privacidad, “seguridad jurídica”, tutela judicial efectiva… Constitución española, que no olvidemos fue y es aún pionera en algunos aspectos en Occidente  por la lógica misma recientez respecto a las otras lógicamente más vetustas,  e incluso  es verdadero ejemplo y espejo por su gran técnica para el constitucionalismo del mundo hispanoamericano.

En otro artículo, con vuestro permiso, intentaremos reflejar meridianamente, como ninguno de dichos derechos, aún siendo fundamentales, incluso “la vida”,, ninguno, valga la redundancia, es absoluto, y todos ellos, necesariamente,- incluyendo la tan distorsionada libertad de expresión – que manipulan a `placer esos “auténticos temerarios aventureros y eruditos de la ignorancia”-; deben imperativamente respetar unos límites y limitaciones en un vital, necesario y exigente  “balancing”, con  los exclusivos parámetros constitucionales, sin más otra norma alguna, es decir, excluyendo incluso a normas de rango de Ley Orgánica, o los mismos sólo aparentemente preeminentes Estatutos de Autonomía.

En cuanto al Derecho Natural, hemos de convenir, que salvo excepciones,  la codificación y la positivación  han superado esa etapa jurídico histórica, otra cosa, es que algún refutado erudito en la materia, se haya perdido esa clase, por hacer campana, bien fuese para satisfacer su agradecido estómago,  o simplemente para empinar alegremente la bota.

José Manuel Gómez

Abogado y escritor

 

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